Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicio. Si continúas navegando, consideraremos que aceptas su uso.

Siempre podrás obtener más información sobre qué cookies utilizamos y cómo desactivarlas en nuestra política de cookies.

Estoy de acuerdo

Se lee en 8 mins

And the Oscar goes to...

Desde que era una niña adolescente recuerdo haber visto año tras año la gala de los Oscars y quedarme sorprendida tanto por la puesta en escena, como por sus trajes de ensueño y los discursos de los ganadores sujetando la estatuilla. Mi hermana y yo solíamos quedarnos despiertas hasta las tantas de la madrugada comiendo palomitas comentándolo y llorando emocionadas. A menudo solía imaginarme a mi misma, cuando estaba en la bañera, dando uno de esos speech e incluso solía decirlo en voz alta... Casi todos los agradecimientos por supuesto iban dirigidos a mi familia y en especial a mi hermana con la que había pasado tantas horas comentando esos premios. Incluso ahora después de tantos años el ritual de las palomitas sigue siendo el mismo, aunque ahora no tengo a mi hermana cerca porque vivimos en ciudades distintas.

La madrugada del domingo fue una de esas noches tan esperadas por todos los que forman parte del show business. A las 15:30 hora en Los Angeles empezaban a dejarse ver por la alfombra roja actores y actrices veteranas de la talla de Meryl Streep y jóvenes promesas como Dakota Johnson o ya consagrado como Michael Keaton (masticando chicle durante toda la gala, un horror) y recién salidos de la cáscara del huevo como Ellar Coltrane.

Lo bueno de esta profesión es que no hay edad para el talento, aunque conforme vas envejeciendo también ganas en experiencias y eso te sirve mucho a la hora de interpretar y darles credibilidad a según que personajes. “Mónica, el buen trabajo siempre acaba triunfando” solía decirme Juan Carlos Corazza, mi profesor de teatro. Cuanta razón tenía... aunque a veces lo que gusta a unos no tiene porque gustar a otros.

En esta edición de los Premios de la Academia la película ganadora ha sido “ Birdman ” dirigida por el mexicano Alejandro González Iñarritu, llevándose nada mas ni nada menos que cuatro estatuillas: mejor película, mejor director, mejor guión original y mejor fotografía. Para mi ha sido toda una sorpresa, porque sinceramente cuando la vi en el cine casi me duermo en varias ocasiones. Entiendo que es una película con un reparto de lujo y que tiene escenas interesantes donde cualquier actor se identifica en algún momento. Trata sobe las neuras y las paranoias de un actor en decadencia, que vuela como un pájaro y le habla una voz de un superhéroe al que el había interpretado y que le dio mucho éxito profesionalmente convirtiéndolo en una estrella del celuloide. Sinceramente no comprendí el final de la película cuando salta por la ventana del hospital y su hija por primera vez también le ve volar y sonríe, FIN... Así termina.

Quizás ese tipo de películas a las que yo denomino raras y de autor son las que ganan los premios pero yo hubiese preferido infinitamente que el galardón a la mejor película se lo hubiera llevado “ Boyhood ”, dirigida por Richard Linklater. Hay un trabajo enorme por parte de todos sus actores donde destaca Patricia Arquette, ganadora del Oscar a la mejor actriz secundaria.

Es una película que trata temas tan cotidianos como la vida de una familia desestructurada, una madre que cría sola a sus dos hijos, sus sueños frustrados, dos matrimonios fracasados, la paternidad, el dolor, el amor.. En fin, vidas de verdad donde uno puede verse reflejado, el director la ha rodado con los mismos actores durante doce años, así comprobamos el paso del tiempo y los cambios físicos en ellos sin necesidad de maquillarlos para envejecerlos. No os voy a contar como termina para la gente que quiera verla, os la recomiendo. 

Patricia Arquette, provocó un aplauso entre el público femenino al reclamar al final de su discurso la igualdad para la mujer en EE.UU. ¡Bien por ella!.

En cuanto al resto de los premiados estoy totalmente de acuerdo. 

Mejor actor Eddie Redmayne por “ La teoría del todo ”, este joven inglés de treinta y tres años da vida a Stephen Hawking. Pasó seis meses investigando a su personaje y eso se nota porque no interpreta a un discapacitado, si no que recrudece la enfermedad de la esclerosis lateral amiotrófica (ELA) y vemos como poco a poco se apodera de su cuerpo y de su mente. Magistral interpretación. 

Mejor actriz Julianne More por “ Siempre Alice ”, después de haber sido nominada en cuatro ocasiones a la quinta va la vencida por dar vida a Alice, una mujer y madre de familia que por la enfermedad del alzhéimer cambia su vida, sus relaciones de familia y con el entorno que la rodea. Puedes llegar a entender viendo su actuación como es la enfermedad sin conocerla. Puso una nota de humor cuando en sus agradecimientos dijo que había leído en alguna parte que ganar un Oscar te daba cinco años de vida, y que ella lo necesitaba ya que su marido era más joven... 

Mejor actor secundario J.K.Simmons por “ Whiplash ”. Finalmente le ha llegado a este actor el reconocimiento a una dilatada carrera a sus sesenta años. Interpreta a un profesor exigente de jazz obsesionado con la perfección técnica hasta el límite de agredir a sus alumnos física y mentalmente. Pudimos verle emocionado recogiendo su estatuilla recomendando a todos que hablen más con sus seres queridos y que no se comuniquen a través de mensajes porque nunca se sabe cuanto tiempo van a estar ahí. Fue emocionante.

El premio a la mejor película de habla no inglesa recayó en la polaca “ Ida ”, dirigida por Pawel Pawlikowski, que emocionado por el premio en medio de sus dilatados agradecimientos le subieron la música y le apagaron las luces pero el siguió hablando, lo que arrancó un aplauso y risas por parte del público. Para muchos la favorita para este galardón era la argentina “ Relatos Salvajes ” dirigida por Damián Szifrón, película más vista en la historia del cine argentino superando los 3,7 millones de espectadores con la coproducción de la productora española El deseo, por los hermanos Agustín y Pedro Almodóvar. En cuanto al “ Gran Hotel Budapest ” dirigida por Wes Anderson poco puedo hablar porque no la he visto pero se llevó cuatro premios en categorías técnicas. Una de las dos mayores decepciones han sido la taquillera “ American Sniper “, que tan solo se llevó el premio por la edición de sonido. Dirigida por Clint Eastwood y interpretada por un desconocido Bradley Cooper, que aumentó treinta kilos para dar vida a su personaje Seal Chris Kyle. Y la otra ha sido “ The imitation game ” dirigida por Morten Tyldum, con un premio al mejor guión adaptado. Las dos son buenas películas.

En cuanto a la alfombra roja me ha parecido una edición de las más sosas en comparación con anteriores años. Si es cierto que menos es más y que el negro y el blanco son colores muy elegantes pero para esta ocasión se requería un poquito más de atrevimiento. A parte de Jennifer Lopez que llevaba un vestido con un escote vertiginoso de Elie Saab, casi nadie se atrevió con aperturas y transparencias.

Cate Blanchett apareció con un vestido negro de Margiela con un collar de turquesas de Tiffany´s que le daba al menos un poco de contraste. Lejos está aquel modelito vestido joya con el que apareció en el 2014 de Armani Privé valorado en 100.000 dólares.

Al igual que una Nicole Kidman, esta vez vestida con un soso traje dorado de Louis Vuitton, cuando en 1997 lució en la red carpet un precioso Christian Dior de alta costura valorado en dos millones de dólares.

A mi parecer las mejores vestidas este año han sido Gwyneth Paltrow, con un diseño asimétrico de Ralph & Russo Couture en rosa pastel, Dakota Johnson, con un rojo vestido asimétrico de Saint Laurent y con su hombro-joya, Emma Stone, con un vestido bordado de Elie Saab color mostaza, Lupita Nyong´o con vestido joya de Calvin Klein en blanco con seis mil perlas, Scarlett Johansson con vestido ceñido de Versace marcando silueta y Julianne More, con otro vestido joya en blanco de Chanel.

Las peores para mi fueron Naomi Watts, con un vestido de Armani que no entendí mucho, Zoe Saldana embutida en un Versace, Chloe Grace Moretz, con diseño de Miu Miu estampado de flores que parecía un saco, Patricia Arquette vestida de Rossetta Getty y Keira Knightley de Valentino, que aunque estuviera embarazada el vestido no tenía el nivel al que nos tiene acostumbrados...pero nada comparado con el vestido de Alaïa que llevaba la cantante Lady Gaga que se llevó la palma a la peor vestida.

En cuanto a los actores algunos fueron bastante atrevidos y llegaron con esmoquin en blanco como David Cuberbatch, Adrien Brody, Kevin Hart, Eddie Murphy y Jeff Goldblum pero la nota de color la puso Jared Leto con un suave tono lavanda.

Y finalmente como tema anecdótico, y para mi uno de los momentos más divertidos de la gala, fue cuando el presentador y actor Neil Patrick Harris parodió a Michael Keaton en la película “ Birdman ” cuando se le cierra la puerta del camerino pillándole el albornoz, por lo que tiene que acudir al escenario con unos simples calzoncillos blancos, afirmando “ La de actor es una noble profesión”.

El peor momento fue cuando en tono de broma, pero para mi bastante desafortunado, el actor Sean Penn presentó el premio a la mejor película y haciendo referencia al director mexicano dijo ... ¿Quien le dio a este hijo de puta su permiso de residencia?.

Me imagino como debe estar el colectivo Mexicano en Estados Unidos, un país creado 100% por emigrantes en busca de oportunidades.

Ahora nos toca esperar un año más para descubrir en quien recaerán los premios de la academia al mérito de la industria cinematográfica... hasta entonces yo seguiré aquí emocionándome con el cine.

Regala Neupic. Regala una tarjeta black.Activa tu tarjeta.